A brillar, porque encontrando aquello que nos hace únicos, vamos a ir descubriendo parte del sentido de nuestra existencia.
Luego de haber pasado semanas con la energía canceriana a flor de piel, queriendo estar en el calor de nuestro hogar, el cielo comienza a mover sus piezas para que nos despeguemos del centro emocional, y nuestro nuevo centro esté relacionado con el corazón.
Éste mes Leo nos invita a poder encontrar aquello esencial en nosotros, lo que nos hace líderes en algún ámbito de nuestra vida.
El sol ingresa al signo del león, haciendo una cuadratura con Urano en Tauro. Éste aspecto nos puede referir la necesidad de romper estructuras que tenemos muy fijas en nuestra mente, que evitan que nos animemos tal vez, a destacarnos en aquello que deseamos.
Animarnos a ésto, asumir roles protagonicos de nuestra propia vida.
Leo si hay algo que nos deja en claro, es que no podemos ser actores secundarios de nuestra vida, si no que, debemos apuntar a ser los protagonistas máximos de nuestros propios deseos, e historias.
Pasada la retrogradación de Jupiter en Escorpio, tenemos la oportunidad para poder aprovechar aquellas sombras trabajadas y sentir que nuestra mochila tiene menos peso para conectar con nuestra autenticidad.
Visualmente podemos imaginar a Leo como aquel sol que comienza a calentar la mañana luego de haber pasado una noche fría.
Y ésta imagen se traspasa a lo que energéticamente nos invita, a poder encontrar nuestro propio calor, ése que nos puede habilitar si lo hacemos encender, a ser fuego.
El Sol es nuestra conciencia, esencia, identidad, y acaba de entrar en el León, entonces tomar conciencia de nuestra identidad, para poder hacernos cargo de nuestra propia existencia.
Adelante todos, y a brillar!
