En el día de hoy quería hacer un desarrollo sobre un tema que en Astrología es columna vertebral de muchísimos otros temas. Digo columna vertebral porque nos ayuda a comprender y aceptar procesos que siendo astrólogos o no, todos pasamos.
Como muchos saben, la carta natal es el mapa del cielo en el momento en que nosotros nacemos. Desde la antigüedad se sabe que estamos influenciados por esas energías. Es importante saber que estamos influenciados, no condicionados.
Nuestra carta natal representa ese momento en reposo, sin embargo en el cielo los planetas siguen moviéndose, generando aspectos con nuestras energías natales.
Como ya sabemos todos los planetas giran alrededor de la luminaria más importante que es el sol, algunos rápidos y otros más lento, todos a su tiempo.
Mientras cada planeta gira alrededor del sol, va pasando por todos los signos de la rueda zodiacal.
Aquí es donde comenzamos a hablar del gran Saturno.
Este planeta demora alrededor de 28 años en dar una vuelta completa al sol, esto significa que en el momento en que nosotros cumplimos los 28 años, el Saturno del cielo, está en el mismo lugar que nuestro Saturno de nacimiento o natal. Tengamos en cuenta que el famoso retorno, implica en muchos casos un periodo que va entre los 28 a 30 años, por tal motivo siempre es bueno constatar con cada carta.
Saturno es el gran maestro, el cual nos toma examen. Esta prueba siempre estará relacionada con estructuras de nuestra vida, madurez, exigencias y disciplina respecto a un área determinada de nuestra vida. El espacio en el que más sentiremos que esta estructura primero se desmorona o deconstruye, para generar una nueva y finalmente sellarse, dependerá de la casa natal donde tengamos a este planeta, esto es lo que llaman el retorno de Saturno, ya que es el primero. Cada 28 años se da un retorno.
Entonces, cada vez que un planeta de estos, que son más lentos, cumple su recorrido o genera un aspecto por nuestra carta, la temática que representa, es decir, su energía, nos toma lección.
Con esto que decimos de que nos toma lección, nos referimos a que se terminan de asimilar los aspectos que esta energía nos trae.
Saturno tiene que ver con la ley, el orden, las estructuras, estas temáticas son la columna vertebral de muchas sociedades, ya que sin estructura, y sin orden, no puede existir una sociedad, una persona no puede convivir con las demás. Pero en todos los ámbitos de nuestra vida tenemos estructuras y leyes que aprender, respetar y defender. Aquí aparece Saturno, para que en su retorno comprendamos que limites entendimos, cuales otros ya logramos asimilar, y en qué aspectos sobre todo, hemos logrado madurar.
Saturno es el padre interior, el que nos conectara con nuestra capacidad para hacernos cargo de nuestras acciones, de las consecuencias que las mismas tienen.
Durante este tránsito, puede darnos sensación de pesadez o exigencia, pero pasado este retorno, sin duda, estas sensaciones se transforman en libertad, una que nos permitirá ser mas autónomos y maduros, para enfrentar nuevos desafíos.
