Experiencia de regresión a una existencia anterior

Un caso de regresión a una existencia anterior.

Para hablar de Vidas Pasadas, de acuerdo a la creencia o paradigma científico, cada persona se pondrá en la vereda que más cómoda se sienta de acuerdo a su formación, o creencia religiosa si la tiene.

Recomiendo siempre observar desde un aspecto fenomenológico, como el método lo indica, para apreciar todo el evento dejando prejuicios por fuera y poniendo aquello que está sucediendo en paréntesis.

La TVP, o Terapia de Vidas Pasadas, trata en muchas ocasiones síntomas emocionales. Este enfoque establece que en muchos casos, se padecen emociones que no se logran trabajar con sucesos que la persona relata de ésta vida. Es aquí entonces, donde podemos pensar que el alma ha tenido un atrapamiento en una existencia anterior

El trabajo del Terapeuta en Vidas Pasadas, es conectar con ése atrapamiento del alma, para que ese fragmento se resignifique, y asì liberar esa fijación a la existencia anterior. Esto se logrará agotando la vivencia de ese episodio que para el alma ha sido sumamente traumático.

Florencia es una chica que hace tiempo sufre de miedos, con el correr de los meses han ido empeorando hasta que comenzó a hacer síntomas en el cuerpo.

Es así que llega a consulta con un bastón que había comenzado a usar pocos días antes de llegar.

Llega coja y lo suficientemente alterada como para que le ofrezca un té de Manzanilla. Suelo ofrecérselo a los consultantes para que comiencen a sentirse cómodos y seguros dentro del espacio terapéutico.

Yo: Florencia, querés contarme que te trae acá?

Flor: Hace muchísimos años sufro de miedos y dificultades para poder encontrar mi vocación. Me recibí de administración de empresas, pero trabajo en un bar hace tiempo, porque no encuentro otro trabajo y tampoco me gustan muchas cosas. Comencé talleres y cursos que jamás termino porque me aburro.

Yo: entiendo. El bastón a qué se debe?

Flor: ése es el mayor de los problemas. Desde muy chica sufro de miedos. Miedo a contraer alguna enfermedad. Mi padre murió de cáncer, pero eso lo trabajé con mi psicóloga en su momento. Más allá de eso, no sentía nada por él porque casi no tuve vínculo y era muy chica cuando falleció. Pero entrada en mi adolescencia, comencé a tenerle miedo a los hospitales y hace un tiempo el miedo a contraer una enfermedad aumentó, tanto que creo que lo de la pierna es por eso.

Yo: Por qué supones que es por eso?

Flor: porque no existe todavía explicación médica de lo que tengo. Todos los análisis me dan bien, sólo me dan kinesiología. (Comienza a angustiarse) Es como que estoy esperando lo peor, desarrollar un cáncer, que algo me suceda, autoinmune. (llora mientras habla)

Yo: Flor, vamos a trabajar tratando de ver hacia dónde quiere llevarnos tu alma, quizás existe algún atrapamiento que impida que puedas seguir con tu vida normalmente, así que vamos a confiar en la sabiduría de tu alma.

Luego de esto comenzamos a trabajar. Tengan en cuenta que la sesión de TVP dura alrededor de dos horas, por lo que en éste texto les hago una síntesis muy breve para poder capitalizar las partes más significativas del encuentro.

Flor: (ya en inducción) Siento muchísimo miedo de que me pase algo. Una presión en el pecho tan grande que apenas me permite respirar.

Yo: y esa presión que sentís en el pecho, parecido a qué sería?

Flor: a cuerpos, muchos cuerpos unos encima de otros.

Yo: seguí por favor, alcanzas a ver algo?

Flor: Hay cuerpos apilados, juntos… uno arriba de otro.

Yo: Dónde estas?

Flor: Estoy encerrada, espiando en una agujero que hay en la pared. Ahí están los cuerpos. Siento muchísimo miedo, no quiero estar acá.

Yo: tu alma te está mostrando una experiencia que representa algo para tu existencia actual. Te voy a pedir que me describas el lugar, es de día, de noche?

Flor: Es de día, aunque acá hay poca luz. Estoy encerrada en una especie de celda con piedras.

Yo: quién sos?

Flor: soy mujer… no sé quien soy…

Yo: sabés cuántos años tenes?

Flor: (parece esforzarse) creo que tengo 14 años… siento mucho miedo, me quiero ir porque me van a matar.

Yo: a la cuenta de 3, voy a pedirte que avances al siguiente momento importante… 1… 2… 3…

Flor: Vienen a buscarme, no quiero ir (se angustia). Me toman de la muñeca y comienza a llevarme.

Yo: podes ver quién te está llevando?

Flor: es un soldado, tengo mucho miedo, no quiero avanzar (se angustia).

Yo: mientras te lleva, qué podés ver?

Flor: no quiero ver más, no quiero estar acá. (silencio)

Yo: ves algo?

Flor: me fui, no quiero estar más ahí. Siento mucho miedo. (respira rápido)

Luego de ésta regresión, trabajamos para poder bajar la aceleración que esa existencia generó, pero podemos dar cuenta que el alma no pudo agotar la experiencia debido al gran pánico que la consultante presentó ante la posibilidad de revivir el evento traumático.

Más allá de que la experiencia no pudo ser finalizada en su totalidad, pasaron dos hechos que en la siguiente sesión pude dar cuenta.

Pasados 15 días volvemos a tener un encuentro con la consultante para ver cómo habían sido las dos semanas siguientes al trabajo.

Los increíble fue que llegó a la sesión rengueando un poco, pero ya sin el bastón.

Y el segundo hecho significativo, fue que los miedos disminuyeron muchísimo, y cambió la dinámica del mismo. Porque ya el pánico no residía en la posibilidad de que contraiga una enfermedad, si no que logró disminuirlo, y atribuirlo más a eventos del afuera, y ya no a la posibilidad de que el cuerpo genere algo autoinmune.

Con Florencia hemos seguido trabajando en sus miedos, y ha logrado avances excepcionales, pero todo esto quedará para otro artículo seguramente, o simplemente, para ella y su alma.